| Higienización
de los alimentos
Tres
variables a controlar:
Presión
de agua en los microdifusores.
Tiempo de contacto
del agua.
La concentración
del agente bactericida o potencial redox del agua.
El alto potencial redox garantiza la pureza del agua, al constituir
éste un valor que determina el nivel de eficacia de ese agua
en la eliminación de los microorganismos presentes en los
alimentos lavados con ella.
El ozono, como agente oxidante, constituye uno de los más
eficaces desinfectantes, al ser su potencial de oxidación
de 2.070 mV frente a los 1.360 mV del cloro.
ver
informe
Conservación
de alimentos
El
ozono, al poder ser aplicado en aire, proporciona una atmósfera
en la que los compuestos reductores son eliminados.
La descomposición rápida del ozono permite que en
las cámaras de almacenamiento donde sean necesarias altas
concentraciones de éste, el personal pueda trabajar sin peligro
alguno inmediatamente después de haber cesado la producción
de ozono.
Prolongación de la vida media de los alimentos al eliminar
los microorganismos responsables de la putrefacción.
Control de olores.
Transporte
Generadores
de ozono miniaturizados en baterías pueden ser utilizados
en camiones frigoríficos, contenedores, vagones de ferrocarril,
barcos, etc.
El ozono actuará como bactericida y funguicida.
Elimina los mohos existentes en bodegas de congelación o
conservación de pescado en los barcos pesqueros.
Control
de olores
La
mezcla de olores puede producir una falta de aprovechamiento de
espacio en los grandes almacenes.
El ozono actúa sobre los agentes productores de olores rompiendo
su estructura por oxidación.
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